Ya desde los orígenes de nuestra patria, Artigas nos enseñaba la importancia del respeto al oponente, al que piensa diferente, al contrincante ocasional que puede serlo en alguna situación puntual y luego ser nuestro compañero en otras situaciones. Enorme lección para nosotros y para la historia fue la orden dada por él al triunfar en la Batalla de Las Piedras: "Clemencia para los vencidos, curad a los heridos"; hecho inédito en las campañas militares de la época, donde los vencidos eran humillados cuando no muertos.
Porque él tenía la capacidad de ver más allá del enfrentamiento, del hecho puntual, de la batalla. Nos enseñó a ser generosos con nuestros oponentes, nos enseñó la necesaria humildad que debe tener el gobernante. Cuando él le dice a la asamblea "Mi autoridad emana de vosotros y ella cesa ante vuestra presencia soberana", no está simplemente pronunciando palabra huecas, está expresando lo que piensa y siente y está grabando a fuego lo que debe ser la base de nuestro ser.
Para Artigas no existían Orientales de primera y Orientales de segunda, existían simplemente orientales y todos y cada uno de ellos era necesario para construir nuestra patria.
Su gran mensaje fue que aún teniendo la fuerza, aún teniendo el poder, se debía respetar al que pensaba diferente, al que se encontraba desvalido frente a ese poder, al que no tenía tanta fuerza, al que se encontraba en minoría.
Esa enseñanza poco a poco fue haciéndose carne en nuestro pueblo, el desconocimiento a ese respeto a las minorías fue lo que provocó la revolución de 1897, encabezada por Aparicio Saravia. Y ese es un hecho inédito en la historia del mundo, se inicia una revolución que no intenta derribar al gobierno sino obligarle a respetar a las minorías. Es una revolución por la representación proporcional en el gobierno. Es una revolución que triunfa pero no toma el poder, no derriba al gobierno, es una revolución por principios que una vez conseguido el reconocimiento de las minorías, se desarma y vuele a su tierra a seguir produciendo para el futuro de sus hijos y de los hijos de los que fueron en ese momento sus oponentes y que ya no lo eran más, volvían a ser todos uruguayos.
Esa es la diferencia fundamental que invalida cualquier comparación con la guerrilla sesentista que intenta justificarse en su accionar contra un gobierno electo por el pueblo en que también Aparicio Saravia se había levantado en armas contra un gobierno electo. A diferencia de los guerrilleros sesentistas, Aparicio nunca buscó derribar el gobierno y asumirlo él.
En esa época se ejercía lo que luego se llamó "Gobierno de Partido", en el cual el partido que ganaba las elecciones asumía la totalidad de los puestos de gobierno, y quien perdía quedaba por fuera y silenciado.
Por eso, por el respeto a las minorías fue que se hicieron esa revolución y la de 1904, sin que en ninguna de ellas se buscase derribar el gobierno. En la revolución de 1904, luego de la victoria de las fuerzas saravistas en Fray Marcos, Montevideo quedó desguarnecida y Aparicio podría haber marchado hacia la capital y derribado el gobierno; de hecho, algunos así se lo sugirieron y el se negó porque no era su objetivo ni derribar ni reemplazar el gobierno, sólo obligarlo a cumplir el pacto de reconocer a las minorías.
Como consecuencia de esas revoluciones es que se introdujo en las normas y en la Constitución de la República la representación proporcional en el parlamento y en la administración del estado. Para que quién gana administre y quién pierde controle; para evitar los excesos de las mayorías y garantizar el respeto a las minorías.
A esta altura, usted ya se debe estar preguntando ¿a cuento de que viene todo esto?
Todo esto viene a cuento de que en el actual gobierno del Frente Amplio hemos visto volver atrás el reloj de la historia más de 100 años, porque este gobierno volvió a un "Gobierno de Partido" donde las minorías representadas por la oposición fueron excluidas e ignoradas.
Porque las normas marcan claramente cómo se deben integrar los órganos de dirección de la administración del estado para que la oposición pueda controlar efectivamente. Porque en esa integración están definidas mayorías especiales que se deben alcanzar incluyendo a mayoría y minoría para determinadas resoluciones. Porque este gobierno del Frente Amplio no respetó esas disposiciones ofreciéndole a la oposición en minoría apenas unos cargos testimoniales que avalaban tácitamente lo que hiciese la mayoría sin poder aplicar los controles que las normas garantizaban. Así también pasó que leyes fundamentales fueran discutidas entre la dirigencia del Frente Amplio y luego se enviasen al parlamento para ser votadas de apuro, sin discusión y sin que la minoría pudiese aportar mejoras a las mismas.
El resultado de la votación de Octubre fue claro, el Frente Amplio obtuvo el 47.96% de los votos emitidos. Esto quiere decir que se puede afirmar claramente que el Frente Amplio, más allá de ser la fuerza política más votada, representa a algo menos de la mitad del país.
Por más que por la ley electoral hayan conseguido la mayoría en ambas cámaras, no representan a la mayoría del país.
Esto se vuelve crucial a la hora de evaluar las opciones para la votación de Noviembre.
¿Por qué?
Porque si bien el Frente Amplio retuvo la mayoría parlamentaria, ya no representa a más de la mitad del país, y porque la correlación de fuerzas dentro de la bancada del Frente Amplio ya no es la misma tampoco.
Luego de la elección de Octubre, el control del Frente Amplio lo tienen sus sectores más radicales, sectores que no han sido capaces de respetar a sus propias minorías.
En un artículo escrito y publicado luego del congreso por Esteban Valenti, referente histórico del Frente Amplio en su blog "Navegaciones" que se publica en el portal de blogs de montevideo.comm (
Y agrega: "Había que votar un candidato en el Congreso de cualquier manera, por dos tercios de presentes - aunque el Estatuto dice expresamente que es por dos tercios de los miembros titulares ... porque no tenían los dos tercios de los integrantes (se necesitaban 1761 votos y obtuvieron 1694 votos)"
Les recomiendo leerlo, porque no proviene de alguien "de afuera" sino de uno de los referentes históricos del Frente Amplio.
Luego de vistos estos antecedentes, analizaremos cuales podrían ser las posibles consecuencias para el país de los dos únicos posibles resultados del la elección de Noviembre. Porque o gana la fórmula Mujica-Astori o gana la fórmula Lacalle-Larrañaga, no hay otra opción,
Supongamos que es electo presidente el Senador Mujica:
¿Que pasa con el parlamento?
Los sectores radicales del Frente Amplio (MPP, PCU, CAP-L y VA) controlan el parlamento, ya que pueden en cualquier momento llamar al congreso del Frente Amplio, declarar cualquier tema como asunto político y obligar a los parlamentarios de los sectores moderados a votar por disciplina partidaria. ¿Que pasa si el MPP vuelve a plantear la idea del senador Saravia de que los alumnos de secundaria reciban entrenamiento militar?
Mujica ya adelantó que no vetaría ninguna ley emanada del parlamento
¿Tendrá que negociar al presidente para poder llevar adelante sus ideas?
No, porque posee las mayorías necesarias para no necesitar hacerlo
¿Dará participación a la oposición en la administración del estado?
No se sabe, hoy prometen que si, pero los antecedentes de esta administración lo hacen por lo menos muy dudoso.
¿Que pasa si un ministro tiene una gestión tan desastrosa cómo la han tenido algunos ministros de la actual administración?
Nada, no pasa nada porque los votos para defenderlos están, como han estado en esta administración.
¿Que pasa si se denuncian irregularidades y se pide la conformación de una comisión investigadora parlamentaria?
Nada, como pasó cuando se pidió la conformación de una comisión investigadora por la privatización de PLUNA o como ha pasado en los últimos 20 años cada vez que se ha pedido una comisión investigadora en la Intendencia de Montevideo.
¿Pueden los sectores radicales del Frente Amplio imponerse sobre la mayoría del país?
Si, porque el hecho de que los sectores radicales sean mayoría en un Frente Amplio que no representa a más de la mitad del país hace que esos sectores representen a una minoría del país que podría imponerse sobre la mayoría a través del control del Frente Amplio y ante el "dejar hacer" de Mujica a su barra
Supongamos que es electo presidente el Dr. Lacalle:
¿Que pasa con el parlamento?
Los sectores radicales del Frente Amplio (MPP, PCU, CAP-L y VA) controlan el parlamento, ya que pueden en cualquier momento llamar al congreso del Frente Amplio, declarar cualquier tema como asunto político y obligar a los parlamentarios de los sectores moderados a votar por disciplina partidaria. ¿Que pasa si el MPP vuelve a plantear la idea del senador Saravia de que los alumnos de secundaria reciban entrenamiento militar?
Lacalle podría ciertamente vetar ese tipo de excesos
¿Tendrá que negociar al presidente para poder llevar adelante sus ideas?
Si, porque al no poseer mayorías en el parlamento, estará obligado a negociar y dar participación a la oposición
¿Dará participación a la oposición en la administración del estado?
Si, porque precisa sus votos para los nombramientos
¿Que pasa si un ministro tiene una gestión tan desastrosa cómo la han tenido algunos ministros de la actual administración?
La bancada del Frente Amplio posee las mayorías necesarias como para poder remover a cualquier ministro. Los ministros no tendrán margen de error para hacer macanas porque deberán responder ante un parlamento que no los apoya incondicionalmente
¿Que pasa si se denuncian irregularidades y se pide la conformación de una comisión investigadora parlamentaria?
Se formarán todas las comisiones que hagan falta, ya que el Frente Amplio posee las mayorías para hacerlo
¿Pueden los sectores radicales del Frente Amplio imponerse sobre la mayoría del país?
No, porque al hecho de que los sectores radicales sean mayoría y tengan el control del Frente Amplio, se opondrían las limitaciones que les pudiese imponer el Presidente Lacalle
Hecho el análisis, la conclusión evidente es que lo mejor para el país es que el próximo presidente sea el Dr. Luis Alberto Lacalle
Porque sólo el triunfo del Dr. Lacalle garantiza el respeto a las minorías.
Si tiene dudas, vuelva a leer lo que he escrito, pregunte, infórmese seriamente. El domingo 29 de Noviembre se decide el futuro no sólo del país sino también el respeto alas minorías.
Para que el lunes 30, volvamos todos a ser uruguayos que trabajemos por el futuro de nuestros hijos y de los hijos de nuestros contrincantes ocasionales
Julián Murguía
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